¿Qué mueve a un hombre a matar, decapitar y morder la cabeza de un perro?
José David Guamán
Pichasaca tiene en su facebook una foto religiosa: una cruz cruzando una
tormenta. “Este barco jamás se hundirá, te invito a subirte,” dice la
descripción, y Guamán añade “yo si kiero suvir alli [sic].” Más abajo, en un
álbum titulado “Mis mejores días” José David Guamán está mordiendo la cabeza de un perro decapitado, mientras sus compañeros sostienen el cadáver de los pies,
como un trofeo. “mi mejor presa” dice la descripción de la foto. Y en este caso, ¿qué opción tenía José David Guamán, si la única que se le presentó fue la de cortar la cabeza a un perro y comerla? Nosotros no entendemos. ¿Cómo criticarle? Lo pregunto sin una sola gota de sarcasmo. ¿Cómo podemos criticar a este títere, si frente al reproche contesta esto?
Voy a tratar, José David, voy a tratar de cacharte. Es la vida de un militar. Matar para sobrevivir. Y “sobrevivir” no significa para ti lo mismo que significa para nosotros. Porque el perro no era una amenaza. No tenías que matar al perro para sobrevivir. El perro fue el instrumento, la metáfora: el valor que se requiere para matar a un perro y ponértelo en la boca, eso es lo que se necesita para "sobrevivir". Y yo sé quién te enseñó eso. Es un problema de interpretación lingüística, un problema, en base, de educación. Lo cual explica las faltas ortográficas, innumerables. Es fácil tomar una cabeza vacía y llenarla de verdades.
A todas las personas que ingresaron a mi cuenta de facebook, quiero presentar desde el fondo de mi corazon y como creyente de un ser supremo que es Dios, las disculpas por haber publicado y subido a este medio las imagenes que se encuentran circulando, imagenes que no guardan relacion con la politica de la institucion a la cual me encuentro sirviendo, sino mas bien ha un hecho infantil provocado por un compañero que en algun momento no midio las consecuencias que podria ocacionar. Quiero expresar mi arrepentimineto y pedir nuevamente disculpas ante este hecho principalmente al ejercito al cual me encuentro sirviendo ya que afecto a la imagen de esta institucion.
¿Habrá sido la misma institución la que le forzó a poner este inspirado discurso? Sea o no, lo cierto es que este último mensaje es lo más grave de este caso. Porque de hecho las imágenes sí guardan relación con la política de la institución a la que este tipo sirve. En este mensaje se esconde la razón por la cual no podemos apuntarle a este pobre infeliz con el dedo y decir “culpable,” “asesino”. Porque él está cumpliendo un papel sin saber las razones o las consecuencias, porque las razones o las consecuencias no importan. Lo importante no es él, ni el perro, ni el resto de personas que lo rodeaban. Lo importante es la institución. De eso se arrepiente, no del hecho, sino de cómo el hecho afectó a "la imagen de esta institución". Y así es como debemos ver este problema. La responsabilidad de este caso recae en los militares, no en este ser sin cerebro, lobotomizado por el ejército. La verdadera solución consiste en un proceso de reajuste, largo y difícil, de la caterva de imbéciles que creen que la sangre y la violencia son parte del entrenamiento de un hombre. Que se lamenten, se disculpen e investiguen. Este es un problema de ideología, no de irresponsabilidad.
POSDATA: El ejército, como haciendo eco del mensaje que José David Guamán dejó en su muro, ha publicado en Facebook el siguiente mensaje:
Imagenes perro decapitado.
El Ejército ecuatoriano expresa su total rechazo y repudio a ese acto que atenta contra los derechos de los animales y es una práctica prohibida en la institución. Se están realizando las investigaciones pertinentes y con los responsables se tomarán las medidas disciplinarias correspondientes.
La institución lamenta sobremanera lo sucedido y reafirma su compromiso de respeto y cuidado a los animales.
Es precisamente lo que se esperaba: hablar de responsables. Lanzar la culpa a este guambra. El ejército tiene que responsabilizarse de este hecho porque no es un acontecimiento aislado. La crueldad y la violencia son parte del entrenamiento militar. No hay que buscar responsables, sino modificar estructuras ideológicas.