Fue el mismo Kafka quien inició el proceso de la animación de su literatura, con sus pequeñas ilustraciones que reflejaban tan bien el anonimato de sus personajes y su insignificancia.
La ilustración parece ser un buen método para capturar la temática de la literatura del escritor praguense, por sus poderes de distorsión. Natural, entonces, que varios animadores hayan decidido adaptar no solo la literatura y la vida de Kafka, sino también su figura, su presencia física. No hay otro autor cuyo rostro y cuya figura esté más acorde a su literatura que la de Kafka. Y Kafka es eso, el conjunto de insignificancia y resignación que produce su vida, su rostro, su literatura, y sus ilustraciones, las que dibujó y las que describió. Lo interesante de las siguientes animaciones no es solo su valor estético sino también su técnica: el proceso de creación artística parecería ser en sí mismo una reflexión sobre los temas que tanto obsesionaban a Kafka y que determinan la existencia del hombre contemporáneo.
1. Ante la ley, por Orson Welles, Alexandre Alexeieff (pin screen). 1962
En su adaptación de 1962, Orson Welles decidió abrir El proceso con una animación de "Ante la ley", el pequeño texto que Kafka había decidido insertar dentro de la novela, y que funcionaba como una parábola narrada al protagonista. La pequeña historia no solo presenta el conflicto esencial de la novela, sino que alegoriza la constante temática de un trozo significativo de la literatura de Kafka. Quizás por eso Welles decidió mostrar la animación dos veces en la película. El corto está compuesto por el artista Alexandre Alexeieff y su esposa, Claire Parker, quienes trabajaron su técnica de animación pin screen, que consistía en la proyección de las sombras de una pantalla llena de agujas. Cada escena ilustrada involucra miles de agujas presionadas sobre una pantalla en diferente profundidad. Un trabajo increíblemente detallista y tedioso. Parecido quizás a los oficios kafkianos. Alexeieff adaptó también La nariz, de Gogol, usando la misma técnica.
¡Qué tétrica y honda la voz de Orson Welles! La animación es solo un conjunto de diapositivas, y la ausencia de movimiento incrementa la sensación de impotencia. El contraste de los claroscuros es tan poderoso! Gran animación, y gran comienzo para el film de Welles, uno de sus mejores trabajos. Excelente adaptación (excepto por el final, en mi opinión, que es inexplicable. ¿Qué pensaba Welles al cambiar el final original de Kafka?). El film está disponible en Youtube.
2. Un médico rural, por Koji Yamamura (Anime). 2007
Qué extraña y surreal es esta historia de Kafka! Recomiendo leerla antes de ver el corto, porque la animación está basada palabra por palabra en el cuento. El formato de anime funciona perfectamente para crear el ambiente onírico de la historia original. La constante fluctuación de las formas físicas, la simulación animada del enfoque, la inquietud del encuadre y la música lenta y punzante enfatizan perfectamente la atmósfera del cuento. Aunque hay tratamiento digital en el enfoque y el movimiento de cámara, parecería que la ilustración es hecha a mano, lo cual involucra, una vez más, el trabajo tedioso del cuadro a cuadro.
3. Franz Kafka, por Piotr Dumala ("animación destructiva". Film basado en Diarios). 1992
Piotr Dumala es un director y animador polaco, iniciado en la escultura. Su método, animación destructiva, consiste en colocar paneles de yeso pintados de negro bajo la cámara. Cada fase del movimiento se forma a partir de rasgados de la superficie con agujas. Dumala no solo utiliza el contraste entre el rasgado y la pintura, sino que también utiliza iluminación exterior para dar más profundidad a sus dibujos. Después de cada dibujo, detallado con sumo cuidado, el panel es pintado otra vez de negro. El resultado es una animación de contrastes poderosos, secuenciada por una serie de palimpsestos. Intrínseca en el proceso está la reflexión sobre el instante destruido, el paso del tiempo y el esfuerzo inútil, lo cual resulta preciso para recontar a Kafka.
Personalmente me parece que Dumala es quizás quien mejor ha capturado a la figura de Kafka, su rostro y su mirada, tan inseparable de su literatura; y solo hace falta mirar los primeros 20 segundos de la película para saberlo. Pero además de su técnica y su sensibilidad estética, Dumala es también un gran director. El valor del filme no recae únicamente en su construcción delicada, sino también en su narración, en sus consideraciones cinematográficas.
Gran, gran adaptación. Muy recomendable. Quizás aún más recomendable sería su adaptación de Crimen y castigo. Encontré un interesante ensayo y otro link a su video en Animation World Magazine.
mayo 02, 2013
abril 28, 2013
LECTURAS: El pianista - Manuel Vazquez Montalbán
Descarga aquí El pianista (formato epub, mobi y pdf)
Vázquez Montalbán avanza en retroceso para contar el conflicto del espíritu español durante su duro siglo XX. El fin de la República, el inicio de la guerra civil, la vida durante la dictadura franquista... Todo retratado alrededor de la figura de Alberto Casell, un pianista con alma nostálgica, perdedor del emprendimiento artístico, en pleno cuestionamiento de lo que implica ser un artista, y más que nada, un artista español.
Pero la figura de Casell es solo una justificación para una narración que abarca varios personajes y cuya focalización salta constantemente no solo a través de ellos, sino a través del tiempo. En los ojos de los otros queda, si alguno, el juicio final sobre las acciones que determinaron la dureza de la dictadura en España. Ante todo, El pianista es, quizás más que nada, una reflexión sobre el papel del arte frente a la responsabilidad social. Lo que sí es cierto es que tanto la prosa como la trama giran alrededor de la música, de un piano prestado, algo desafinado, que resuena desde la ventana de un departamento destartalado en Barcelona.
"Después del perro doméstico, los padres son los animales más tontos de la creación."
Vázquez Montalbán avanza en retroceso para contar el conflicto del espíritu español durante su duro siglo XX. El fin de la República, el inicio de la guerra civil, la vida durante la dictadura franquista... Todo retratado alrededor de la figura de Alberto Casell, un pianista con alma nostálgica, perdedor del emprendimiento artístico, en pleno cuestionamiento de lo que implica ser un artista, y más que nada, un artista español. Pero la figura de Casell es solo una justificación para una narración que abarca varios personajes y cuya focalización salta constantemente no solo a través de ellos, sino a través del tiempo. En los ojos de los otros queda, si alguno, el juicio final sobre las acciones que determinaron la dureza de la dictadura en España. Ante todo, El pianista es, quizás más que nada, una reflexión sobre el papel del arte frente a la responsabilidad social. Lo que sí es cierto es que tanto la prosa como la trama giran alrededor de la música, de un piano prestado, algo desafinado, que resuena desde la ventana de un departamento destartalado en Barcelona.
marzo 18, 2013
LECTURAS: Adán Buenosayres, de Leopoldo Marechal
(Descarga Adán Buenosayres aquí. No pude resolver pequeños problemas de formato en algunas páginas, pero en general la edición está bien.)
Esta novela seminal de la literatura argentina tiene una prosa barroquísima y delicada, sensible en su mayoría. Adán Buenosayres es casi la épica fundacional de la Argentina del siglo XX, o al menos una sátira de lo que esa épica debería ser. Sus personajes son calcos de los de carne y hueso que formaron la colectividad cultural de Buenos Aires en la primera mitad del siglo XX. Parte de la intriga de la lectura es comprender qué hombre está detrás de los pseudónimos de los personajes que debaten en la novela. Pero ante todo, la gruesa novela es un recorrido lírico por los últimos 3 días de la vida de Adán Buenosayres, un viaje a través de la mente de Adán y su realidad. grotesca en momentos.
Fantástica, absurda y mágica, Adán Buenosayres es para muchos uno de los puntos más elevados del realismo mágico latinoamericano, especialmente porque, a diferencia de otras obras de la época, su elemento mágico provenía de sus personajes y sus interacciones con la ciudad. Y más allá de Adán, el personaje a quien el narrador sigue desde un inicio, el protagonista es Buenos Aires.
enero 28, 2013
El genoma humano: Shakespeare, Borges y el ADN
Todos los sonetos de Shakespeare en un segmento de ADN. Así me entero de que es posible almacenar información dentro de un genoma sintético. ¿Quién entiende de ciencia?
Este artículo, publicado por NPR, habla sobre dos científicos británicos de bioinformática que discutían, en medio de una cerveza, sobre posibles nuevos métodos de almacenamiento de información --Supuestamente garabatearon soluciones en una servilleta, porque los científicos son 82.7% más sensibles a caer en clichés que el resto de los humanos--. La solución estaba en sus narices, literalmente en las células de sus narices: ADN.
El ADN es el disco duro de la naturaleza, un registro permanente de información genética, escrito en un lenguaje químico. Existen solo cuatro letras en el alfabeto del ADN ― los cuatro nucleótides comúnmente abreviados como A, C, G, y T.Estas letras se mezclan en diferentes combinaciones para deletrear diferentes instrucciones para nuestras células. Alrededor de 3 billones de esas letras forman el genoma humano ―el manual de instrucciones de nuestra existencia. Y toda esa información se encuentra almacenada en cada célula de nuestro cuerpo. El ADN es millones de veces más compacto que el disco duro de nuestros computadores.
Así es. El genoma de cada uno de nosotros está determinado por la combinación de estos 4 elementos, almacenados en un pedazo de ADN, que puede almacenar una cantidad enorme de esas combinaciones. Para probarlo, los científicos crearon un ADN sintético que contiene los 154 sonetos de Shakespeare. La conclusión es que el ADN es una de las maneras más efectivas para almacenar información. Lo cual es importante. Se supone que existen cerca de 1.5 billones de gigabites de información digital en el mundo. Algo más o menos equivalente a 256 mb por cabeza humana. Varios se inclinan a creer que el disco duro que va a sostener esa información en el futuro será el ADN. Es más compacto que un disco duro, y mucho más resistente. Se supone que el doctor de Jurassic Park recreó a los dinosaurios usando el ADN de una gota de sangre. Capaz en el futuro alguien recree mi historial de Internet usando la misma tecnología.
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| "Oooh, miren, éste solía escribir en blogs!" |
Ahí acaba la noticia. Pero lo curioso, para mí, es la elección. ¿Porqué Shakespeare? ¿Porqué no, digamos, un artículo académico, o las recetas de la abuela? Pensando en eso me acordé de Stardust Memories, la película de Woody Allen donde su personaje, un cineasta en plena crisis existencial, se ahoga en angustia, terminando su desvarío diciendo
Did anyone read on the front page of the Times that matter is decaying? Am I the only one who saw that? The universe is gradually breaking down. There's not going to be anything left. I'm not talking about my stupid little films here. Eventually there's not going to be any Beethoven or Shakespeare!
Harold Bloom dijo que Shakespeare inventó al hombre moderno. Fuera de sus casi válidos argumentos, Shakespeare ha llegado a ser el valor cultural más importante de nuestra época. Y no estoy hablando de sus personajes, de sus temas, de su valor literario. Universalmente, la supervivencia de Shakespeare es actualmente la metáfora por la cual medimos la existencia del espíritu humano. El tan esperado fin del mundo, con la extinción de los siete billones de humanos (quizás al final todos nos tomemos, por fin, de las manos), será menos trágico que las tragedias perdidas de Shakespeare, evaporadas para siempre de todo registro posible. Medio siglo y contando, tratando de preservar todo aspecto de sus obras, para que desaparezca inmediatamente. Detrás de la simple noticia, el uso de ADN como modo de registro de información, se esconde nuestra necesidad de salvaguardar nuestra escritura.
¿No es fascinante? No el hecho de que podamos usar nuestro ADN como discos duros (adiós para siempre a las memorias flash), sino la noción de que podamos entender al ADN como lenguaje. En esta espiral microscópica se oculta el texto de nuestra evolución, mucho más allá de los límites de nuestra historia, de nuestra escritura inventada. Nuestro genoma es un texto, leído y decodificado por estos borrachos (En este artículo, un analista compara el proceso de lectura de ADN con la de Shakespeare). La gente que está metida en esto pasa leyendo la secuencia de esas cuatro letras, el orden establecido de esos textos, tratando de entender las semejanzas y las diferencias entre diferentes pedazos de ADN, diferentes muestras humanas de ADN, para ver si existe algo detrás de ese orden, tratando de entender nuestro proceso evolutivo. Y de repente, así crucialmente y sin mucho escándalo, estos manes no se dan cuenta de que están recreando a La Biblioteca de Babel, de Borges. Porque, al fin y al cabo, ¿qué hacemos cuando estudiamos al ADN sino tratar de entender el misterio de nuestro universo?
Para los dichosos que aún no descubren al maestro, En su cuento Borges concibió al universo (que otros llaman la Biblioteca), como una serie de galerías hexagonales, separadas por una escalera espiralada, cubierta de libros. Así describe Jota Jota este universo: "A cada uno de los muros de cada hexágono corresponden cinco anaqueles; cada anaquel encierra treinta y dos libros de formato uniforme; cada libro es de cuatrocientas diez páginas; cada página, de cuarenta renglones; cada renglón de unas ochenta letras de color negro." Esas letras corresponden invariablemente a 25 símbolos ortográficos. Suponiendo que ningún libro es igual a otro, los bibliotecarios pasan sus días buscando el libro que, en la combinación aleatoria de sus letras, explique "el origen de la biblioteca y el tiempo", es decir, The Ultimate Question about life, the universe and everything.
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| Paul Navneveer |
A breves rasgos, la Biblioteca de Babel es un cuento sobre el orden en el caos. La espiral del ADN es quizás similar a las escaleras de ese universo. Las cuatro letras del código genético, Adenina (A), guanina (G), citosina (C) y timina (T), se combinan en el límite del genoma humano, más o menos 3 billones de letras, almacenadas en el número específico de células que conforma el organismo. Borges concibió a los habitantes de este universo buscando el significado que explique el universo en la combinación de esas letras. ¿No hacen lo mismo nuestros científicos? ¿No es la espiral del ADN la espiral borgeana? ¿No existe un número determinado de posibles combinaciones de ese código que conforma la totalidad de todo el universo biológico del planeta? Y la pregunta más significativa para cualquier lector de Borges, ¿No somos, si creemos en la teoría evolutiva, el producto de la combinación azarosa de estos códigos en un texto que súbitamente tiene sentido?
Para colmo, quizás valga recordar que el último cuento de Borges se llama "La memoria de Shakespeare". Hermann Sorgel adquiere --a través de un intercambio casi ridículo (discúlpeme, don Borges)-- la memoria del dramaturgo inglés, y poco a poco los recuerdos del siglo XVI empiezan a mezclarse con su vida. Quizás en el cuento se esconden algunos de los temas de este artículo, que son los temas que nos han obsesionado: la preservación de la memoria, la combinación del proceso evolutivo, pero principalmente, el misterio que los une, el secreto que esperamos encontrar cuando tratamos de leer, de leernos.
octubre 01, 2012
LECTURAS: The Sea, de John Banville
Descarga The Sea aquí (en inglés. formatos epub, mobi y pdf)
"What a little vessel of sadness we are,
"What a little vessel of sadness we are,
sailing in this muffled silence through the autumn dark."
La línea de la costa es una bandera. Las olas del océano la mueven. El cielo, el mar, la arena. Allí, entre las líneas definidas un hombre mira hacia lo lejos, al pasado. "The past beats inside me like a second heart." The Sea es la historia de un hombre aceptando su temprana vejez, la lenta agonía y muerte de su esposa, la distancia absoluta entre ambos enfrentamientos a la muerte, y la búsqueda del pasado como la posibilidad utópica de comprender la existencia. En sus recuerdos Max Morden guarda una historia conmovedora y tétrica al mismo tiempo, que se teje a partir de tres momentos: su recuerdo del verano en que conoció a los Graces, los meses desde el anuncio del cáncer hasta la muerte de su esposa --y la distancia que se generó entre ellos al tratar ambos de asimilar esa certeza--, y el regreso del protagonista a la casa de esas vacaciones lejanas. Los tres escenarios saltan sin orden, siguiendo de cerca el conflicto de Max, la dificultad que tiene al tratar de atrapar algo del sentido de la vida y de la muerte.
Es la construcción del personaje principal lo que sostiene la trama, que en tan pocas palabras puede sonar convencional. Pero el estilo de Banville es metódico y exacto. Gigante y exuberante vocabulario, pero preciso. Quizá algo similar pase con su historia, dramática en exceso. Pero todo se sostiene en orden en el poder de una prosa delicada, entregada por un personaje cínico y trágico.
Max acaba de atravesar los pasillos del hospital como si fueran la distancia infranqueable entre él y su esposa, quien muere de cáncer. “Perhaps all of life is no more than a preparation for leaving it" dice. Ese mismo drama se filtra en la reminiscencia de aquel verano trágicamente memorable, en el inicio de la pubertad, ese ritual indefinido del descubrimiento del cuerpo, el propio y el ajeno. Pero a pesar del drama Banville se maneja sin hipérboles, con una prosa exacta y delicada, que si bien atraviesa los clichés de la vejez, el regreso al mar, el regreso a la infancia, lo hace a través de la mente confundida y cínica de su protagonista, y por lo tanto, con algo de desorden, con una voz mordaz y trágica. ¿Cómo no encontrar algo de malvada simpatía con un hombre que dice "One is inclined to imagine that people who are fat must also be stupid"?
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| John Banville |
¿Qué es más cliché que el mar como metáfora de la soledad del hombre? Pero funciona con Banville, porque la soledad de Max es la soledad del ser humano. Frente al mar somos minúsculos y solitarios. Frente a la muerte de su esposa Max no tiene ni siquiera su presencia fantasma. "Send back your ghost. Torment me, if you like. Rattle your chains, drag your cerements across the floor, keen like a banshee, anything. I would have a ghost."
Banville es realmente uno de los grandes escritores contemporáneos, y no sería una sorpresa verle con el nóbel dentro de un par de años.En The Sea lo que sorprende es la construcción de su personaje. Es difícil creer en que Max es un personaje ficticio, o que detrás de sus palabras no se esconde el verdadero Banville. Hay un sentimiento especial en las confesiones del protagonista, esa entrega a la escritura que se esconde solo en las autobiografías. No sé nada de la vida de Banville, y dudo, en retrospectiva, que la novela tenga elementos autobiográficos. Pero Max Morden parece existir detrás de la palabra, detrás de la ficción de Banville.
Algunas citas de The Sea:
Given the world that he created, it would be an impiety against God to believe in him.
Love among the big people. It was strange to picture them, to try to picture them, struggling together on their Olympian beds in the dark of night with only the stars to see them, grasping and clasping, panting endearments, crying out for pleasure as if in pain. How did they justify these dark deeds to their daytime selves? That was something that puzzled me greatly. Why were they not ashamed? On Sunday morning, say, they arrive at church still tingling from Saturday night’s frolics. The priest greets them in the porch, they smile blamelessly, mumbling innocuous words. The woman dips her fingertips in the font, mingling traces of tenacious love-juice with the holy water.
Perhaps all of life is no more than a long preparation for the leaving of it.
She is in my memory her own avatar. Which is the more real, the woman reclining on the grassy bank of my recollections, or the strew of dust and dried marrow that is all the earth any longer retains of her? No doubt for others elsewhere she persists, a moving figure in the waxworks of memory, but their version will be different from mine, and from each other’s. Thus in the minds of the many does the one ramify and disperse. It does not last, it cannot, it is not immortality.We carry the dead with us only until we die too, and then it is we who are borne along for a little while, and then our bearers in their turn drop, and so on into the unimaginable generations.
She moved her head on the pillow and smiled at me. Her ace, worn almost to the bone, had taken on a frightful beauty. “You are not even allowed to hate me a little, any more,” she said, “like you used to.” She looked out at the trees a while and then turned back to me again and smiled again and patted my hand. “Don’t look so worried,” she said. “I hated you, too, a little. We were human beings, after all.” By then the past tense was the only one she cared to employ.
septiembre 22, 2012
En Singapur
Regresé ayer de Singapur, con mi visa nueva. Tuve que huir de Indonesia después de que mi visa de turista expiró. Conocí a Peter, un hombre de mar, y a sus historias, los seis meses cuando atravesó solo el océano pacífico, durmiendo dos horas para mantener las velas de su bote en orden, o su historia de su cliente que, frente a la inmensidad del océano atlántico, perdió la cabeza y justo en los vientos de la caída de una ola saltó por la borda y desapareció. Nunca lo encontraron. "Hasta ahora sueño con él", me dijo. Peter. El capitán, como le llamaba el recepcionista del hotel. Me reservo los detalles de sus viajes, para compartirlos con otros en la familiaridad de una cerveza fría. Él tendrá más viajes y otros hombres a quien contar sus historias, pero yo no podré sacar de mi mente su inglés quebrado en el calor de la tarde, a orillas de las cúpulas doradas de la mesquita Grand en Kampung Glam.
¿Qué más recordaré de Singapur? Quizás los rostros alegres y minúsculos de las prostitutas que abrieron con teatricalidad impecable las puertas del prostíbulo en las calles de la zona roja mientras pasaba por ahí, los "divers" y "surfers" que compartieron su último cigarrillo con Iker, el joven que me siguió a todo lado, la posibilidad de atravesar el circuito de la Formula 1 de Singapur, dos días antes de su inicio,
La ciudad encendida en la noche,
y las luces de la celebración china de medio otoño, seis meses después de año nuevo.
Ciudad de juguete. ¿Dónde están sus esclavos? ¿Qué significa para una sociedad la ausencia de agricultores? Bajo las luces encendidas de su metro me preguntaba esto. ¿Dónde está su clase obrera? Están fuera de sus fronteras, detrás de sus controles rigurosos de seguridad, garantizando que no haya una súbita invasión urbana por los campesinos que cosechan sus alimentos. Ciudad-país de tránsito. Pero me preguntaba sobre todo ¿Qué es la patria sin la competencia regional? De qué se alegra el espíritu patriótico de uno si es que nada nuevo se descubre? Todos están allí en tránsito. Los que no, son hijos de otros en tránsito. En sus calles toda Asia bulle y se revuelve.
| Mesjid Besar (The Grand Mosque), vista desde la calle peatonal de mi hostal, en las mesas exteriores donde Peter y yo charlamos hasta la madrugada. |
¿Qué más recordaré de Singapur? Quizás los rostros alegres y minúsculos de las prostitutas que abrieron con teatricalidad impecable las puertas del prostíbulo en las calles de la zona roja mientras pasaba por ahí, los "divers" y "surfers" que compartieron su último cigarrillo con Iker, el joven que me siguió a todo lado, la posibilidad de atravesar el circuito de la Formula 1 de Singapur, dos días antes de su inicio,
La ciudad encendida en la noche,
y las luces de la celebración china de medio otoño, seis meses después de año nuevo.
Ciudad de juguete. ¿Dónde están sus esclavos? ¿Qué significa para una sociedad la ausencia de agricultores? Bajo las luces encendidas de su metro me preguntaba esto. ¿Dónde está su clase obrera? Están fuera de sus fronteras, detrás de sus controles rigurosos de seguridad, garantizando que no haya una súbita invasión urbana por los campesinos que cosechan sus alimentos. Ciudad-país de tránsito. Pero me preguntaba sobre todo ¿Qué es la patria sin la competencia regional? De qué se alegra el espíritu patriótico de uno si es que nada nuevo se descubre? Todos están allí en tránsito. Los que no, son hijos de otros en tránsito. En sus calles toda Asia bulle y se revuelve.
septiembre 16, 2012
LECTURAS: Respiración artificial, de Ricardo Piglia
(Descarga Respiración artificial aquí, en formato epub, mobi y pdf)
No hay mucho que decir. Dejo mejor citas de su libro, organizadas en dos temas.
Sobre la literatura:
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| Ricardo Piglia. Foto: Alejandra López. www.elortiba.org |
Ahora me doy cuenta que, no bien los hijos de mamá se van de casa, la realidad se les convierte instantáneamente en una especie de representación figurada de lo que fue por ejempo para Hermann Melville dedicarse a cazar ballenas en el mar blanco. Los bares son nuestros barcos balleneros, lo que no deja de ser a la vez cómico y patético.
¿De qué sirve, joven, contar, si no es para borrar de la memoria todo lo que no sea el origen y el fin? Nada entre el origen y el fin, nada, una planicie, árida, la salina, entre él y yo, nada, la vastedad más inhóspita, entre el suicida y el sobreviviente.
Escribir una carta es enviar un mensaje al futuro; hablar desde el presente con un destinatario que no está ahí, del que no se sabe cómo ha de estar (en qué ánimo, con quién) mientras le escribimos y, sobre todo, después: al leernos. La correspondencia es la forma utópica de la conversación porque anula el presente y hace del futuro el único lugar posible del diálogo.
Hay pocas ideas en las Universidades (hay pocas ideas en todos lados, Wittgenstein tuvo deos en toda su vida) pero todos creen que eso que piensan es una idea. Ideas pocas, hipótesis originales escasísimas, oro fino; el robo es el fantasma que recorre las universiones europeas (y no solo europeas).
Contar es entonces para mí un modo de borrar de los afluentes de mi memoria aquello que quiero mantener alejado para siempre de mi cuerpo.
Sobre el poder y la utopía:
No es cierto, entonces, que el dinero corrompa; son la corrupción y la muerte las que han producido al dinero y lo han erigido en el Rey de los hombres. Su carácter arbitrario, ficticio, el hecho de ser el signo abstracto que asegura la posesión de cualquier objeto que uno pueda desear, esa lógica universal de los equivalentes que en el dinero se encarna, es lo que ha obligado a la razón a adaptarse a un esfuerzo de abstracción que está en el origen mismo de la capacidad de razonar, en el origen mismo del logos.
El destierro, el éxodo, un espacio suspendido en el tiempo, entre dos tiempos. Tenemos los recuerdos que nos han quedado del país y después imaginamos cómo será (cómo va a ser) el país cuando volvamos a él. Ese tiempo muerto, entre el pasado y el futuro, es la utopía para mí. Entonces: el exilio es la utopía.
Esa marcha afiebrada de los aventureros que avanzaban ávidamente hacia el oeste, ¿qué era sin no una búsqueda de la utopía por excelencia: el oro?
Sólo en la mente de los traidores y de los viles, de los hombres como yo, pueden surgir los bellos sueños que llamamos utopías.
septiembre 02, 2012
LECTURAS: Bartleby y compañía, de Enrique Vila-Matas: El error de la literatura
Descarga Bartleby y compañía aquí (formato epub, mobi y pdf)
Si bien el estilo de Enrique Vila-Matas tiene toques geniales, la pretensión de Bartleby y compañía esconde entre sus páginas el problema fundamental de la comunidad literaria
¿Qué es este
libro? Es difícil decir cuando las editoriales no ponen el subtítulo del género
al lado del título, como hacen absurdamente casi todas las editoriales gringas. The Crying of Lot 49: a novel, dice la
portada de un libro de Pynchon. La portada de Bartleby y compañía, de Vila-Matas,
publicada por Anagrama, no dice nada. Toca abrir las páginas para descubrir qué
mismo es. ¿Es una novela? ¿Es un ensayo literario? Ya sé, ¿Es uno de esos
textos postmodernos que está más allá de las convenciones del género? Es de
hecho un texto ficticio, con una voz narrativa que toma cierta presencia física
y que propone cierta simpatía. En general la estructura formal del texto supone
ser la colección de notas al pie de un texto inexistente; un apéndice al texto
del silencio. La idea es tan poética que es casi absurda. Mi reticencia a este
texto, debo confesarlo, viene desde el descubrimiento de Pierre Bordieu, y
desde una visión más fría y calculada de la literatura. Quizás mi desprecio por el autor sea inmerecido. Quizás Vila-Matas es un gran escritor (no dudo de
sus capacidad estilística), pero qué buena excusa presenta este texto para
decir tantas cosas que quiero decir a la comunidad literaria, la comunidad de
la que formo parte, de cierta manera, y a la cual he defendido casi toda mi
vida. Este ataque es violento porque es un ataque hacia mis propias
convicciones, y la violencia personal debe ser la más destructiva. (Qué
poética, esta última frase, quizás sea cierta.)
¿Pero porqué se equivoca Vila-Matas? Bartleby es un
copista, un empleado privado, que no comprende las ambiciones de su patrón. Frente
a sus limitaciones, Bartleby escoge la copia frente a la originalidad.
Vila-Matas parece ignorar esto, y compara a Bartleby con los más excéntricos
escritores. En realidad, ¿quién más Bartleby que el escritor de romances, o el
guionista de una telenovela? Son ellos los que preferirían no hacerlo. La
propuesta de Vila Matas sugiere cierta gloria en esa renuncia, olvidando que lo
patético en Bartleby es lo que más determina su personalidad. Bartleby es el
hombre humilde, incomprendido por el burgués que no encuentra en sus ideales la
posibilidad de la resignación del trabajo monótono de las clases que no pueden
darse el lujo de leer a Kafka. Vila-Matas lo ha entendido todo al revés.
(¿Más libros gratis? sugerencias y peticiones en twitter: @metouma)
Si bien el estilo de Enrique Vila-Matas tiene toques geniales, la pretensión de Bartleby y compañía esconde entre sus páginas el problema fundamental de la comunidad literaria
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| La edición de Anagrama |
Oscar Wilde es
quizás la figura que representa mejor este libro: el punto más álgido de la
élite, la cima más respingada de la literatura. Como si las letras fueran la
moneda que separa al culto burgués del pueblo ignorante. Detrás de la
genialidad de Wilde siempre estuvo su casi imperdonable pedantería, una
característica terriblemente burguesa. Claro, los literatos no solo le perdonan
esa actitud, sino que la alaban ,la adoran, la quieren para sí mismos (¿Y quién
puede negar la genialidad del dandy más pulcro de las letras?). Todos los que
han escogido la literatura (y la escogen no como profesión, sino como acto de
fe, como religión) actúan como si estuvieran buscando la verdad detrás de la
palabra, pero lo que se busca es el guante blanco, el pedestal, el banquito
donde subirse para ver correctamente a las masas, tapándose las narices.
Esto queda claro en la actitud del narrador:
Es como si para pertenecer a tal club es necesario recitar la contraseña que Chesterton ha planteado en su El club de los negocios raros, y solo así entrar a su restaurante exclusivo. El
artificio más efectivo de la literatura no es la metáfora, sino el elitismo
intelectual. La novela de Vila Matas no es solo una oda a ese elitismo, sino
que tiene la doble función de servir como un pequeño manual para literatos.
Para escalar posiciones los burgueses usan dinero. El sueño burgués es el
descubrimiento del petróleo en su patio trasero. Los literatos, eliminando el
dinero en favor de la originalidad, usan
como moneda el name-dropping, y su sueño es el descubrimiento del poeta
escondido, internado al manicomio, asesinado por travestis celosos, embriagado
de soledad, lanzando frases geniales al ruido de algún mercado lejano. Encontrar
a tal poeta determina el protagonismo en el ritual religioso del literato,
celebrado cada fin de semana entre sus altares cubiertos de alcohol. Pues bien, ahí
está la novelita de Vila-Matas, una detallada recopilación sobre escritores,
algunos innegablemente gigantes, otros casi desconocidos (pero con credenciales
impecables, aprobadas por las más importantes creadores de la burguesía
intelectual), y una serie de interesantísimas anécdotas sobre ellos. A momentos
la palabra “interesante” no es aquí sarcástica. Pero nunca se justifica la
ficción detrás de las anécdotas. Nunca llega la voz narrativa a tomar una forma
que ejerza validez en esas anécdotas. Se acerca, en un momento, en el encuentro
ficticio con Salinger en un metro de Nueva York, el momento más llamativo de esta novela. Novela?
Esto queda claro en la actitud del narrador:
Me gustaría haber creado en el lector la cálida sensación de que acceder a estas páginas es como hacerse socio de un club al estilo del club de los negocios raros de Chesterton, donde entre otros servicios el Bartleby Reunidos --tal sería el nombre de ese club o negocio raro-- pondría a disposición de los señores socios algunos de los mejores relatos relacionados con el tema de la renuncia a la escritura.
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| Edición en inglés |
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| Enrique Vila-Matas |
(¿Más libros gratis? sugerencias y peticiones en twitter: @metouma)
abril 12, 2012
Un perro crudo en honor a la patria
¿Qué mueve a un hombre a matar, decapitar y morder la cabeza de un perro?
José David Guamán
Pichasaca tiene en su facebook una foto religiosa: una cruz cruzando una
tormenta. “Este barco jamás se hundirá, te invito a subirte,” dice la
descripción, y Guamán añade “yo si kiero suvir alli [sic].” Más abajo, en un
álbum titulado “Mis mejores días” José David Guamán está mordiendo la cabeza de un perro decapitado, mientras sus compañeros sostienen el cadáver de los pies,
como un trofeo. “mi mejor presa” dice la descripción de la foto.
La imagen ha
estado circulando por Facebook y gente ha empezado a moverse para solicitar que
se respeten los derechos de los animales. Otros han publicado el nombre de este
idiota, tildándolo, con justicia, de asesino. Y en realidad, el orgullo con el
que presenta el asesinato y un rápido vistazo a su página de Facebook nos lo
dice: este hombre es un ignorante.
Va a ser
facilísimo culparle. Él ha puesto las fotos, él ha mordido la cabeza de un
perro muerto. Pero la cuestión no queda ahí, en lanzarle el muerto a este guambra,
decir que es un criminal y punto. Porque queda por decir quién es capaz, quién
se atreve, cómo llega un hombre, cualquier ser humano, al punto en el que cree
que cortar la cabeza de un perro y metérsela a la boca no es solo una acción permisible,
sino premiable? Y al tratar de responder una pregunta tan difícil hay que ver
más allá de la fotografía. ¿Cómo es posible, por ejemplo, que sus amigos de
facebook no le repriman su crueldad? Aquí tenemos a un tipo que cometió este
acto inhumano y terriblemente violento, rodeado de un grupo de gente que no
solo no le critica, sino que le felicita, o se da el derecho de bromear
alrededor del asunto:
“No había
ajicito?” le preguntan. “Así nomás, sin ají, con agua nomás” responde él. Qué
risa. Y detrás del chiste, la felicitación. “se necesita valor para comer eso …bien.”
Y ahí está lo terrible. El hecho de que este asunto no es una atrocidad en el
círculo de este hombre. Porqué? Porque él es un militar, y está demostrando,
como dice “Juniorcito”, el valor y coraje de un soldado. Bien David. Muy bien
David. Te comiste la cabeza cruda de un perro. Y lo hiciste sin ají. Y así,
siguen los chistes en los comentarios:
“Yo soy un joven
decente para la patria,” es (creo) lo que dice. Y seguramente él lo cree. Así
lo creen también, supongo, el resto de imbéciles que en la fotografía lo
rodean, sosteniendo el cadáver del perro. Uniformados, con la bandera del
Ecuador en el brazo, orgullosos de servir a la patria. Y así quizás se entienda
mejor las preguntas que esta foto nos deja. El problema de este hombre es un
problema semiótico; es un problema de lenguaje. Es el significado de “valor” o “coraje”
lo que está por encima, y ese significado es absoluto e innegable, superior a
cualquier razón o cualquier lógica. Y frente a la verdad absoluta las cláusulas
no se cuestionan. David está mostrando el valor y el coraje de un buen soldado.
Y ya, eso es todo. Frente a ese valor no hay razones. Frente a la convicción
absoluta cualquier cuestionamiento es un chiste. Así, igualito, se han de haber
reído algunos españoles cuando en nombre de Jesús quemaron vivos a centenas de
seres humanos, y así también se deben haber reído los soldados romanos que
escucharon, quejándose mientras le latigueaban, a ese barbudo idiota que se
creía rey. Ese man, el de la cruz en la que José David Guamán Pichasaca se
quiere subir. Todos tenían convicciones absolutas e incuestionables.
El acto da asco.
Un asco violento que a mí al menos me ha carcomido el estómago durante días. Es
duro ver las imágenes y tratar de entender a este tipo. Y de hecho siento en el pecho la verdad incuestionable y absoluta de que deberíamos lincharle
a este cabrón, o meterle en una jaula repleta de perros hambrientos a que lo
devoren. Pero la verdad es que este tipo es un títere. Y si lo metemos en esa
jaula el ejército se va a sacar el guante y ya está. ¿Se acuerda alguien de ese
video de entrenamiento militar, donde les forzaban a los cadetes a meterse a un
túnel repleto de gas lacrimógeno? (no lo encuentro, pero aquí está uno parecido.) De alguna manera el ejército convenció a
estos hombres que eso significa defender a la patria. Que eso es valor. ¿Qué
otra opción tienen que meterse en el túnel? ¿Sufrir el castigo físico de la
penitencia posterior, peor que esa? ¿o aceptar el hecho, lanzarse al túnel de
cabeza, o aguantar la respiración en el gas y decir y repetirse “soy hombre,” “soy un joven decente para mi patria”?
Y en este caso, ¿qué opción tenía José David Guamán, si la única que se le presentó fue la de cortar la cabeza a un perro y comerla? Nosotros no entendemos. ¿Cómo criticarle? Lo pregunto sin una sola gota de sarcasmo. ¿Cómo podemos criticar a este títere, si frente al reproche contesta esto?
Y en este caso, ¿qué opción tenía José David Guamán, si la única que se le presentó fue la de cortar la cabeza a un perro y comerla? Nosotros no entendemos. ¿Cómo criticarle? Lo pregunto sin una sola gota de sarcasmo. ¿Cómo podemos criticar a este títere, si frente al reproche contesta esto?
Voy a tratar, José David, voy a tratar de cacharte. Es la vida de un militar. Matar para sobrevivir. Y “sobrevivir” no significa para ti lo mismo que significa para nosotros. Porque el perro no era una amenaza. No tenías que matar al perro para sobrevivir. El perro fue el instrumento, la metáfora: el valor que se requiere para matar a un perro y ponértelo en la boca, eso es lo que se necesita para "sobrevivir". Y yo sé quién te enseñó eso. Es un problema de interpretación lingüística, un problema, en base, de educación. Lo cual explica las faltas ortográficas, innumerables. Es fácil tomar una cabeza vacía y llenarla de verdades.
Ahora que el caso
ha ganado atención, ésta es la última adición de este tipo a su cuenta de fb:
A todas las personas que ingresaron a mi cuenta de facebook, quiero presentar desde el fondo de mi corazon y como creyente de un ser supremo que es Dios, las disculpas por haber publicado y subido a este medio las imagenes que se encuentran circulando, imagenes que no guardan relacion con la politica de la institucion a la cual me encuentro sirviendo, sino mas bien ha un hecho infantil provocado por un compañero que en algun momento no midio las consecuencias que podria ocacionar. Quiero expresar mi arrepentimineto y pedir nuevamente disculpas ante este hecho principalmente al ejercito al cual me encuentro sirviendo ya que afecto a la imagen de esta institucion.
¿Habrá sido la misma institución la que le forzó a poner este inspirado discurso? Sea o no, lo cierto es que este último mensaje es lo más grave de este caso. Porque de hecho las imágenes sí guardan relación con la política de la institución a la que este tipo sirve. En este mensaje se esconde la razón por la cual no podemos apuntarle a este pobre infeliz con el dedo y decir “culpable,” “asesino”. Porque él está cumpliendo un papel sin saber las razones o las consecuencias, porque las razones o las consecuencias no importan. Lo importante no es él, ni el perro, ni el resto de personas que lo rodeaban. Lo importante es la institución. De eso se arrepiente, no del hecho, sino de cómo el hecho afectó a "la imagen de esta institución". Y así es como debemos ver este problema. La responsabilidad de este caso recae en los militares, no en este ser sin cerebro, lobotomizado por el ejército. La verdadera solución consiste en un proceso de reajuste, largo y difícil, de la caterva de imbéciles que creen que la sangre y la violencia son parte del entrenamiento de un hombre. Que se lamenten, se disculpen e investiguen. Este es un problema de ideología, no de irresponsabilidad.
POSDATA: El ejército, como haciendo eco del mensaje que José David Guamán dejó en su muro, ha publicado en Facebook el siguiente mensaje:
Imagenes perro decapitado.
El Ejército ecuatoriano expresa su total rechazo y repudio a ese acto que atenta contra los derechos de los animales y es una práctica prohibida en la institución. Se están realizando las investigaciones pertinentes y con los responsables se tomarán las medidas disciplinarias correspondientes.
La institución lamenta sobremanera lo sucedido y reafirma su compromiso de respeto y cuidado a los animales.
Es precisamente lo que se esperaba: hablar de responsables. Lanzar la culpa a este guambra. El ejército tiene que responsabilizarse de este hecho porque no es un acontecimiento aislado. La crueldad y la violencia son parte del entrenamiento militar. No hay que buscar responsables, sino modificar estructuras ideológicas.
enero 17, 2012
El panecillo mentiroso
La virgen, los Quiteños y A tus espaldas
Llegué a Quito de turista cuando el año estaba ya por acabar. Desde la ventana del avión vi al panecillo y a su virgen, callada y en silencio. Le vi también de costado, días después, cuando visité el cementerio de San Marcos, entre las cruces de los panteones, y le inspeccioné el costado cuando subíamos a la Cima de la Libertad. A pesar de su fealdad, fuera de su rostro extraño, sus manos desproporcionadas y sus alas pequeñísimas, la virgencita tiene su encanto. Es quizá lo más significativo de Quito porque verla es también pensar en la Virgen de Legarda, y la Escuela Quiteña y el Barroco y la Colonia, pero también pensar en los conflictos sociales: en que nadie sube ni baja a pie de ahí, porque en plena cara de la virgencita te roban,
con extraña cortesía
sea de noche, sea de día
le quitan luego el sombrero;
y si él no trata ligero
de tomar otra derrota,
le quitan también sin nota
estos corteses ladrones
la camisa y los calzones
hasta dejarlo en pelota
como decía con precisión profética Juan Bautista Aguirre. Y también en el conflicto salvaje del Norte y del Sur, y de las nalgas de la Virgen brillando pomposas en la Villaflora. Mientras tanto en todo lado bajamos las ventanas de los autos para "longuearnos" o para llamarnos indios, como insulto. Y así me pasé los 20 días de mi viaje, girando alrededor del Panecillo (a sus 180º nomás, porque no pasé al sur), con la herida abierta, y en los últimos días me ofrecieron una colección de las últimas novedades del cine nacional; tenía que traerme A tus espaldas.
Dirijida por Tito Jara, su primera, la peli cuenta la historia de Jorge "Jordi" Chicaiza Cisneros, quiteño del sur con complejo de "cholo" y con intención desesperada de ocultarlo, quien conoce a Greta, una prostituta colombiana que cae en la trampa de sus apariencias y quiere sangrarle el dinero que no tiene. La historia girará a través de su relación, y la máscara de Jorge frente al tira y afloja de Greta se constituirán a través del motivo del Panecillo: como la virgen, como la sociedad quiteña y el mundo, Greta también parece darle la espalda al sureño. Para el final la película toma un giro inesperado e involucra el mentado caso del notario Cabrera.
Es notable que alguien haya usado, por fin, el motivo de la Virgen que da la espalda al sur, un tema repetido constantemente en las calles de Quito. Bien por Jara y bien por el cine nacional: hay que apropiarse de las construcciones populares porque solo así el cine se hace nuestro. A diferencia de otros países, nuestro cine no empezó a través de las masas, sino en un círculo cerrado y elitista, dedicado a un cine para críticos. A tus espaldas es una película que se deja ver, aún más que Qué tan lejos, por ejemplo, que fue tan popular. Es, sobre todo, una película entretenida. Quizás su intención haya sido precisamente esa: tratar de crear entretenimiento a través de un tema serio.
El problema de la película, sin embargo, es que Jara no se decide entre la comedia o el drama, entre la crítica social o la sátira. La grandilocuencia de ciertas partes del guión contrasta con la sencillez de otras. Es como si Jara hubiera escrito el guión pensando en García Márquez y no en su personaje. Jordi es incompatible como narrador y como protagonista. Su voz en off no es solo fatalmente artificial (como al inicio), sino a ratos sirve para llenar los agujeros de la edición (cuando la película hace una elípsis desde una escena nocturna a la pelea en la mañana entre el protagonista y su jefe, Jordi se justifica, diciendo algo como "al trabajo no podía faltar"). El personaje es un personaje chato, maleable y vacío, y parecería que esa es la intención, que así fue construido--de todas maneras, de eso se trata la película; pero es innegable que en varios momentos es el guión el que falla. Redunda, por ejemplo, que sea Jordi quien confiese que su carro es pura apariencia, que él hace tunning "para que me acepten." Sí cachamos! Como si necesitáramos que nos dieran de comer con cuchara. Y eso, después de la escena donde Jordi habla con la espalda de la virgen, que es quizá la mejor parte del guión de la película (la referencia al incendio de la Factory no resulta artificioso y nos dice más del personaje y de la ciudad que cualquier otro diálogo). Estos contrastes suceden también en la producción: una dirección de arte detallada, cuidadosa y estética, con una gran fotografía, que de repente lanza planos generales de telenovela, como si quisieran acompañar los giros absurdos de la trama.
Que el tema de la película es interesante es innegable: tanto, que los ecuatorianos lo hemos venido tratando desde hace años. Es imposible no acordarse del Chulla Romero y Flores, por ejemplo, o de la comedia del Michelena. Jara abarca el tema desde la comedia, porque la película está hecha para reírse, pero se jala en que no se aventura a hacer una crítica social; muestra el problema como una condición externa del conflicto de los personajes. Como quiteño, reconozco enseguida lo que Jara quiere decirme, por ejemplo, cuando el grupo de amigos deja la tribuna de los Shyris y la escena se demora en la basura que han dejado. Sí, somos sucios, y sí es terrible como queda la tribuna los fines de semana. Pero eso no aporta en nada a la película. En el fondo, inclusive la división Norte-Sur se pierde detrás de una historia de amor que es un poco forzada (por su actuación y por el guión), y el conflicto de identidad del personaje al final no llega a ningún lado. Sobran personajes y temas, como Yahaira y la cocaína, cosas completamente innecesarias. Podría inclusive reprochar los efectos especiales de la virgen explotando, un gancho casi injustificado, una escena para pintarle bien bonito al trailer (me acordé del Huilo Ruales, que ya le había hecho "volar" a la virgencita en alguno de sus cuentos), pero bueno, le perdono por la polémica que armó.
La película atrae y gusta porque es fácil que todos los quiteños (¿podría decir los ecuatorianos?) se vean ahí, reflejados. A la final lo que el espejo nos devuelve es una caricatura simpática pero incompleta. Hasta ahora los quiteños nos sentimos fascinados de ver nuestras calles y escuchar nuestras voces en la pantalla del cine, pero cuando la fascinación se nos acabe tenemos que empezar a exigir mayor calidad, especialmente en producciones donde hay gente talentosa detrás. Capaz sea un paso tembleque e inseguro, pero a la final la película es un paso hacia adelante en el cine ecuatoriano. Es curioso que el mismo director de la película no se decida entre un cine popular, de masas, o a intentar la complacencia de la élite crítica, como si él fuera el personaje ambiguo y doblado que intentó crear y fracasó, ese personaje que somos todos los quiteños: indecisos, siempre aparentando; Juan Bautista Aguirre nos calificó de mentirosos, y de él mismo se intuye que quizás eso nos venga de la misma ciudad, de nuestro cielo traicionero:
todo hombre en lo que relata
miente o a mentir aspira;
mas esto ya no me admira,
porque digo siempre: ¡Alerta!
Sólo la mentira es cierta
y lo demás es mentira.
Mienten con grande desvelo;
miente el niño, miente el hombre
y, para que más te asombre,
aun sabe mentir el cielo;
pues vestido de azul velo
nos promete mil bonanzas
y muy luego, sin tardanzas,
junta unas nubes rateras
y nos moja muy deveras
el buen cielo con sus chanzas.
Así también nos miente el panecillo, con su promesa anti-apocalíptica, con su mano abierta, con sus alas que no nos llevan a ningún lugar.
noviembre 16, 2011
The toaster project
Thomas Thwaites es un diseñador (porque tiene el buen tacto de no llamarse a sí mismo artista) que decidió hacer una tostadora. Ese era su proyecto: hacer una tostadora empezando desde cero. Eso significa minar, derretir y moldear el acero, hacer un derivado de plástico, conectar las piezas...
Compró una tostadora de $5 dólares y desarmó cada una de sus cuarenta y algo piezas, moldeó cada una de ellas y trató de hacerla funcionar.
Su trabajo es una reflexión en la dificultad que tenemos de comprender los productos que usamos a diario, nuestra inutilidad individual. Una fábrica de tostadoras producirá miles de tostadoras al día, pero inclusive los miles de trabajadores de esa fábrica tendrán un entendimiento mínimo de su funcionamiento, o del proceso de transformación de la materia prima, del producto natural de donde ha salido todo. Cuánta distancia hay de las teclas de este teclado hasta el lugar natural exacto de donde se extrajo el material para hacerlo? Ese desconocimiento es para mí el problema más importante de nuestra civilización, y no creo que exagero.
El man se inspiró en esta cita de un libro del autor de "The Hitchiker's Guide to Galaxy", sobre un hombre que se encuentra solo y perdido en un planeta ajeno, y que trata de convencer a sus primitivos habitantes de su superioridad intelectual y científica, pero pronto se da cuenta de que hacerlo es un problema serio:
Compró una tostadora de $5 dólares y desarmó cada una de sus cuarenta y algo piezas, moldeó cada una de ellas y trató de hacerla funcionar.
Su trabajo es una reflexión en la dificultad que tenemos de comprender los productos que usamos a diario, nuestra inutilidad individual. Una fábrica de tostadoras producirá miles de tostadoras al día, pero inclusive los miles de trabajadores de esa fábrica tendrán un entendimiento mínimo de su funcionamiento, o del proceso de transformación de la materia prima, del producto natural de donde ha salido todo. Cuánta distancia hay de las teclas de este teclado hasta el lugar natural exacto de donde se extrajo el material para hacerlo? Ese desconocimiento es para mí el problema más importante de nuestra civilización, y no creo que exagero.
El man se inspiró en esta cita de un libro del autor de "The Hitchiker's Guide to Galaxy", sobre un hombre que se encuentra solo y perdido en un planeta ajeno, y que trata de convencer a sus primitivos habitantes de su superioridad intelectual y científica, pero pronto se da cuenta de que hacerlo es un problema serio:
He had been extremely chastened to realise that although he originally came from a world which had cars and computers and ballet and armagnac he didn't, by himself, know how any of it worked. He couldn't do it. Left to his own devices he couldn't build a toaster.Lo vi en un episodio de The Colbert Report, pero encontré este video donde explica de mejor manera su proyecto.
septiembre 21, 2011
Instrucciones para girar al planeta
Pensar en el mundo es pensar siempre en esto:
Este es el mapa que desde guambras nos colgaron en la pared de todas las clases. El mapa físico o el mapa político. De vez en cuando las líneas de los cuatro viajes de Colón o la ruta de la seda, o la conquista romana del mediterráneo o el verde intenso en los países con mayor agua fresca (Ecuador sale brillando en esos!). Es el mapa que vemos en la revista de los aviones, cuando soñamos en otros destinos, o el que aparece cuando le sacamos la puta al zoom out de Google maps (aunque los de google muestran dos Áfricas, dos Europas y dos Asias, una a cada lado de la sagrada América, que brilla en el centro). Así vemos al mundo, a pesar de comprender con tranquilidad que la idea de norte y sur corresponde casi a una arbitrariedad, a la visión expansionista europea, si se quiere, a la rutina y a las convenciones. Por eso me pareció interesantísimo ver hace años el mapa que tenía mi panita el Galo Pozo colgado en su cuarto, con el mapa al revés, y una leyenda que decía alguna cosa como que cómo así, el norte está arriba, que quién le ha dado el derecho.
Me pareció interesantísimo, pero no me sorprendió, porque en el fondo sabía que había lógica en protestarle eso al mapamundi, era natural (en la oficina donde trabajo alguien llevó uno de estos mapas y lo colgó al revés, o sea, con Europa arriba, y con todas las letras dadas la vuelta. Supongo que pensó que la gracia estaba en la tipografía; y después de juzgarle largo rato y secretamente como un idiota, hay que confesar que también tiene su encanto, jugar con la tipografía. El man se fue, pero por costumbre, el mapa quedó colgado ahí, y de todos los que entran a la oficina nadie pregunta porqué las letras están al revés). No me sorprendió, de hecho, porque yo ya había leído esa viñeta de Quino donde Mafalda da vuelta al mundo:
Dar la vuelta al mundo es ante todo un acto político, y curiosa esa viñeta donde la representación de cómo Mafalda ve al mundo cambia las circunstancias, literalmente. Revolucionaria e incendiaria, como siempre, mi Mafalda (nótese el martillo, el clavo clavado con fuerza... Es una revolución violenta). Y 20 años antes de eso, Joaquín Torres García, un artista deconstructivista uruguayo (y re bacán), ya se había adelantado al otro Quino, no solo dándole la vuelta a sudamérica sino dividiendo al mundo en Montevideo y llamando a su obra "América invertida", retomando el nombre que los gringos tan descaradamente nos habían robado:
Pero lo que me parece más interesante es el mismo hecho de que sintamos la necesidad de darle la vuelta al mapa, de que la manera en que veamos al mundo afecte nuestro sentido de valores. Es un orgullo ver a latinoamérica arriba, como si eso realmente significara algo más que una simple representación visual. (Y a pesar de que sí podríamos aplaudirles, porque al fin y al cabo qué grandes ambos, ni a Quino ni a Torres García les podemos alabar de originales. En el siglo XVI un tal Desliens hizo este mapa al revés, aunque sus intenciones eran facilitar la lectura del mapa; otros podían verlo desde el otro lado de la mesa.)
En todo caso se me hace que la historia de la cartografía es una especie de reflejo visual de las tensiones geopolíticas del mundo.
En el siglo VII Isidoro de Sevilla proponía esta representación de la tierra:
La masa de tierra sólida se dice ser redonda por la redondez del círculo, porque es como una rueda [...] Por eso, el Océano que flota a su alrededor está contenido en un límite circular, y está dividido en tres partes, una parte llamada Asia, otra Europa y la tercer África.
El intento de esta representación se llama usualmente el mapa T en O, por Orbis Terrarum:
Curioso que la representación tipográfica (O. T.) afecte a la cartográfica, y curiosa la idea de la cruz, en el primer mapa. No hay la menor intención de representación espacial, sino una especie de totalidad circular. ¿Habrá en esa división tripartita una relación con la trinidad católica? No encontré nadie que me apoye en el world wide web. En el segundo mapa se respeta ya la idea general de los puntos cardinales, una idea que surgió quién sabe de dónde (ya dio pereza investigar más), pero que es esencialmente europea. Los árabes representaban el sur arriba, porque al ver de frente al sol, el sur estaba a su derecha, y culturalmente había una conexión positiva con el lado derecho. Hay cierta evidencia que en los tiempos bíblicos el Este estaba arriba de los mapas, y en Salmos 89:12 la Biblia dice "El norte y el sur, tu lo creaste", cuando en la verdadera traducción del hebreo debería decir "el norte y el derecho, tu lo creaste" (según alguien por ahí en el internet, ni siquiera wikipedia, que decía que era 89:13... Así que quién sabe), sugiriendo que lo izquierdo va arriba.
En todo caso desde los tiempos griegos la representación territorial ha funcionado como un copy-paste. La cartografía fue siempre un palimpsesto, un mundo calcado de otros mapas anteriores con correcciones y adiciones, no solo como un proceso científico sino también como un conflicto político. Todo nacido a partir del descubrimiento de América. Imagínense la mente de los europeos de la época, tratando de concebir el mundo, de imaginar un territorio más allá del océano! (Leí recién un libro donde una man llamada Diana de Armas Wilson argumenta entre otras cosas que esa fascinación y esa tensión influyó culturalmente a España y a Europa de tal manera que de ahí nació el Quijote, y por lo tanto de ahí mismo nació la novela. Esa búsqueda de aventuras, la poliglosia de la que habla Bakhtin, la conciencia nacional y las características imperiales del género de la novela nacieron (según ella, claro) de las Américas! Curioso ver con esos ojos a don Quijote, explorando territorios, forzando verdades, exigiendo retribuciones. "Confiesen", dice algún rato a unos comerciantes, "que Dulcinea es la mujer más hermosa del mundo, así no la hayan visto".)
A partir del descubrimiento americano las tensiones por la dominación territorial se convirtieron también en representaciones cartográficas. Inglaterra, el nuevo imperio mundial en el siglo XVI después de la decadencia de España era usualmente representado en el centro del mundo. Las excepción era una resistencia política,parecida a la de Mafalda. En un mapa de 1703 (mi Septiembre de mi calendario de mapas) Cornelis Danckerts II de Amsterdam publicó este mapa mundi como una proyección polar. El mundo se ve desde arriba, desde el polo norte:
Pero lo curioso es el meridiano principal, que se encuentra inclinado. El verdadero vértice, la línea verdaderamente vertical, muestra el patriotismo del cartógrafo: atraviesa Holanda, que se encuentra casi al centro del mapa. (Nótese además la generosidad de las nalgas de Sudamérica.) El man este inclusive pone el nombre de Nueva York como "Nueva Holanda", a pesar de que casi 40 años antes los ingleses ya les habían quitado el territorio (-bloody hell, Sir Francis, I truly miss York quite dearly in this new land of ours, Let's call it New York, shall we? -Oh, Mr. Sheffield, that's such a marvelous idea! Do drink more tea.)
Ahora que el discurso del postcolonialismo está tan en boga el mapa de Peters es lo inn, que muestra la proporción correcta del territorio de los países. Y eso sí fue sorpresa para mí (aunque resulta obvio después), pensar en lo mentiroso que es el mapamundi con las proporciones: como los meridianos generalmente se presentan en curvas para representar la redondez de la tierra (y de pasito poner a Europa y al norte del planeta como la parte más importante) la proporción del territorio nunca es justa. El mapamundi de Peters propone una imagen sin intereses políticos, sino una representación justa, pertinente al tamaño de cada territorio.
Rusia y Europa resultan increíblemente pequeños a comparación de la imagen que tenemos en la cabeza. Ojalá este sea el mapa que se empiece a usar en las escuelas pronto, al menos para ponerlo al lado del que conocemos (Y si es que se le quiere dar la vuelta, venga, que me place).
Y podría parecer que al fin y al cabo esto no es importante. Pero lo que es cierto es que los humanos tenemos ciertas nociones semióticas de las que no podemos zafarnos: el cielo, el ave, la cabeza, los ojos, el cerebro, estamos condicionados a ver lo que está encima como "bueno", y el suelo, la serpiente, las piernas, la ingle, las excreciones, los órganos sexuales, como "malo". Por ahí leí que en un estudio unos científicos (qué ambiguo es esto de leer un "estudio", donde unos "científicos" sacan conclusiones, pero en fin) pusieron un plano de una ciudad a un grupo de gente, que escogió como lugar ideal para vivir secciones al norte. Después invirtieron el plano, se lo dieron a otro grupo de gente, y otra vez, escogieron el norte. Y eso que, ojo, no eran de Quito estos manes; al menos no se dice nada de eso en el estudio. En todo caso hay cierto grado de degradación en ser representados al sur, lo queramos o no, sea o no sea costumbre.
Iba a hablar sobre el mapa como creación estética, pero ya qué pereza. Les dejo nomás este vínculo a este proyecto artístico que encontré: Neu York, un mapa de Manhattan del otro lado de la historia: como habría sido si hubiera sido conquistado por los alemanes después de la Segunda Guerra Mundial.
Y aquí también, otra representación cartográfica del mundo, esta quizás la mejor, precisamente por conocer personalmente a la artista , porque el mapa es solo mío y por el hecho de su utilidad práctica: cuando esté perdido y no sepa dónde estoy, solo tengo que mirar al suelo para ubicarme.
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